Píldoras para vivir mejor 1
Parte 1 Atrevete a triunfar
Todos deseamos ser plenamente libres, tener una vida buena, sin
complicaciones excesivas, sin perder el entusiasmo, el aliento, el ánimo, la sencillez, el arrojo y simplicidad para afrontar la vida, sin estériles pesimismos, ni derrotismos que a nada conducen.
A esto aspiramos, ser plenamente libres, alegres, a vivir en plenitud.
Hay un camino para lograrlo, para que alcances la victoria y te lo voy a mostrar.
Vamos al grano. En primer lugar, debes tener una meta.
Tener una meta es sumamente importante. Nada se puede hacer sin ella. El camino sólo cobra sentido cuando se tiene clara y se desea la llegada.
¿Quieres un consejo para ordenar tu vida?
Fíjate un ideal, un ideal alto, y empieza a caminar hacia él paso a paso.
La meta que escojas debe estar en armonía con Dios, con los demás, contigo mismo y con la naturaleza.
Sólo una meta que implique al mismo tiempo tu desarrollo espiritual y humano, que sea trascendente e indestructible, valdrá realmente el esfuerzo.
Por eso el ideal fundamental es Cristo y no pueden plantearse metas particulares al margen de Él. Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no caminará en la
oscuridad. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si al final pierde su alma?.
En todo momento ten en tu mente lo que quieres llegar a ser, es decir el tipo de hombre en que deseas convertirte y cada meta que logres debe estar en función de
la meta última y más importante.
Cada meta que alcances te debe llevar a pensar en otra. Cada pequeño triunfo te hará ganar más confianza.
Tienes que dar esos primeros pasos, si no lo haces, estarás expuesto a todo tipo de frustraciones.

















